
Jamás entendí la pérdida de un ser querido tan cercano...
Anunciaste tantas veces tu partida, que te paso como a los tres cochinitos...
Y aunque estuve frente a ti hasta el ultimo instante,
¡Cuánto lamento tu viaje!
Anunciaste tantas veces tu partida, que te paso como a los tres cochinitos...
Y aunque estuve frente a ti hasta el ultimo instante,
¡Cuánto lamento tu viaje!
Me dio tiempo de sobra para despedirme,
Nos perdonamos todo lo que teníamos que perdonarnos,
Nos abrazamos en cuanto fue posible,
Velé tus sueños como te hubiese gustado
Y clínicamente muerta, pero viva, no me aleje´ de tu cama,
No es que me remueve la conciencia,
No es que temo por las noches por el hecho que no estés,
Tampoco es por querer recuperar el tempo perdido...
Es que...a veces, cuando sueles venir a mis pensamientos,
y recuerdo esa voz ronca y enérgica
Cuando viene al instante ese olor peculiar que emanaba de tu piel
Siento estremecer hasta el último poro...
Y quisiera instantáneamente, transportarme en un sueño astral hasta
Aquellos momentos que vivimos juntas.
Fueron muchos rezos, y fiestas a tu lado, muchas peleas, si, lo confieso.
Eras mi otra parte de un magnifico equipo, mi camarada, mi abuelita del alma,
Eso es lo que pasa, que te extraño demasiado, cuando escucho tus canciones,
Cuando te veo en las fotos, cuando me topo con alguna de tus pertenencias por ahí...
Tu muerte llego tan repentina aunque ya lo sabía...
Tal vez no me dio tiempo nunca de digerirlo, o tal vez nunca lo haga.
Yo te sentía como un ser inmortal, capaz de superar hasta la muerte.
Pero tarde me doy cuenta que no fue así, y de todos modos sigues aquí...
Entre la casa, entre tus cosas, dentro de mí.
Nos perdonamos todo lo que teníamos que perdonarnos,
Nos abrazamos en cuanto fue posible,
Velé tus sueños como te hubiese gustado
Y clínicamente muerta, pero viva, no me aleje´ de tu cama,
No es que me remueve la conciencia,
No es que temo por las noches por el hecho que no estés,
Tampoco es por querer recuperar el tempo perdido...
Es que...a veces, cuando sueles venir a mis pensamientos,
y recuerdo esa voz ronca y enérgica
Cuando viene al instante ese olor peculiar que emanaba de tu piel
Siento estremecer hasta el último poro...
Y quisiera instantáneamente, transportarme en un sueño astral hasta
Aquellos momentos que vivimos juntas.
Fueron muchos rezos, y fiestas a tu lado, muchas peleas, si, lo confieso.
Eras mi otra parte de un magnifico equipo, mi camarada, mi abuelita del alma,
Eso es lo que pasa, que te extraño demasiado, cuando escucho tus canciones,
Cuando te veo en las fotos, cuando me topo con alguna de tus pertenencias por ahí...
Tu muerte llego tan repentina aunque ya lo sabía...
Tal vez no me dio tiempo nunca de digerirlo, o tal vez nunca lo haga.
Yo te sentía como un ser inmortal, capaz de superar hasta la muerte.
Pero tarde me doy cuenta que no fue así, y de todos modos sigues aquí...
Entre la casa, entre tus cosas, dentro de mí.
"Bianca"


No hay comentarios:
Publicar un comentario